El futuro se ha transformado en nuestro presente. La realidad es que ya no podemos seguir viviendo en el pasado de productos que han demostrado ser superados. Antes, el sistema buscaba lo desechable y el consumo excesivo. Ahora, nuestro panorama ambiental nos prohíbe seguir pensando de la misma manera.

Si buscamos un mejor amanecer para el día de mañana y un estilo de vida diferente hay que comenzar con cambios pequeños, pero significativos a gran escala. Seguir empleando las viejas lámparas sería como seguir utilizando el primer prototipo de coche cuando ahora la ingeniería automotriz ha alcanzado niveles extraordinarios. Así pues, el uso de lámparas led es la aceptación de ese presente, para ello mostraremos las ventajas que éstas tienen sobre las antiguas.

Durabilidad.

“Ya se fundió el foco” es una de las constantes frases del hogar. Cada cierto tiempo, quizá unos meses cuando mucho, los focos convencionales se suelen fundir. Lo cual representaba un, aunque no complicado, sí tedioso proceso de cambio. Si ocurría en el día, no significaba mucho problema, pero hay que admitir que esta eventualidad, en la noche, se convertía en una tarea algo peligrosa y se necesitaba de la ayuda de una lámpara de mano. Lo peor de la situación era cuando no se tenía a la mano un repuesto o ni siquiera se había comprado, otro evento que en la noche significaba más problemas todavía.

La realidad del foco led es otra. Su durabilidad es de diez años, lo cual supone que quizás uno se cambie de casa o departamento antes de cambiar de foco. La otra ventaja es que nunca se funde y se apaga al instante, sino que simplemente disminuye poco a poco su potencia, algo que da tiempo para arreglar el desperfecto sin sustos o molestias.

Comodidad y salud visual.

Los focos tienen la función de alargar el día, pues gracias a ellos es posible continuar con nuestras actividades y ver durante la noche cosas que sin ellos no podríamos. Sin embargo, muchos de estos focos no suelen tener la luz más idónea para leer o ver con claridad ciertas cosas. Esto no sólo entorpece algunas actividades, sino que también perjudica nuestra salud, al obligar a nuestros ojos a ver con una luz que puede lastimarlos.

Las lámparas led no tienen este inconveniente. Su luz es neutra blanca, lo cual la vuelve amigable a la vista. La extensión activa del día ahora puede ser más confortable y sana.

 Inversión y ahorro.

Quizá una de las mejores ventajas de esta clase de lámparas es la capacidad de ahorro. En primer lugar, se encuentra el ahorro de material, que fue del que ya se habló. Si se compara la cantidad de focos convencionales utilizados en un espacio determinado durante los diez años de vida que tiene uno de led, el ahorro se vuelve evidente, tan sólo a nivel de material.

En segundo lugar, el led mismo supone un consumo mucho menor, pues tiene un ahorro energético del sesenta por ciento. Una vez más, si se van sumando los gastos anuales que supone en electricidad un foco convencional y se compara con el de un led, el ahorro se vuelve todavía más claro.

La importancia del medio ambiente para el hombre del siglo XXI.

Debemos aceptarlo, sin señalar con el dedo o echarles la culpa a determinadas generaciones, la situación ambiental es crítica. Los nuevos compradores y habitantes de este planeta tienen muy en claro que cada compra, cada acción y cada movimiento debe llevar consigo un granito de arena a la causa ecológica. El consumo de lámparas led es una buena forma de contribuir. Si las casas, negocios, calles y demás zonas que puedan cambiar sus focos a led, lo hicieran, tendríamos otro futuro.

En el transcurso de los diez años de vida que estos tienen, el nivel de basura disminuiría drásticamente; el nivel de consumo de energía eléctrica, también, lo cual implica una disminución en el impacto que las plantas de energía son capaces de provocar en el planeta. Y, finalmente, la energía blanca es limpia y no genera contaminación por carbono como las luces convencionales incandescentes. Además de que su uso podría también contribuir a la reducción de otro tipo de mal de la ciudad: la contaminación lumínica.

Precauciones.

El problema con toda tecnología es que ésta puede desconocerse en muchos sentidos, lo cual trae como consecuencia la aparición de estafadores y personas encargadas de hacer pasar otro tipo de aditamentos baratos por el producto que se desea comprar. No obstante, para ello existen organismos, como ANCE y FIDE, que acreditan los productos como originales y de buena calidad.

Para su uso en las calles y también en cierto tipo de espacios hay que tener en cuenta que los requerimientos que estos nos piden varían. Pues, aunque parezca extraño, no todos los lugares del mundo pueden emplear el mismo tipo de iluminación, ya que se prestan a las variables de las propias condiciones geográficas del espacio. Es importante investigar esto con antelación para sacarle el mejor provecho a este tipo de tecnología.

En conclusión, es abrumadora la información acerca de los beneficios que trae el uso de lámparas led. Aún no ser parte de los millones que están ahorrando y beneficiándose a sí mismos y al planeta entero por su uso es un grave error. En EMAX, lo sabemos y nos hemos dado a la tarea de poder trabajar en comercios, industrias y calles públicas para, a nuestra manera, mejorar nuestro mundo y hacer la diferencia.